Que no toquen el cielo
Los programas del tiempo anuncian lluvia para hoy. Es septiembre y, en Murcia, ya han bajado a la Fuensanta, sinónimo de que, por fin, llegarían las ansiadas lluvias para regar los campos y salvar la cosecha. El verano había sido largo, demasiado quizás, y el agua en la Región fue escasa y preciada por todos los agricultores, como Salvador (apodado El Mellinas), quien mira al cielo, feliz, al verlo repleto de nubarrones que se pierden en el horizonte. A pesar del cielo encapotado, las horas pasan y no ha empezado a tronar el sonido preferido de Salvador: el de la lluvia al tocar suelo. Algo extraño estaba sucediendo, algo no natural. En ese momento, El Mellinas alzó la cabeza y vio la estela de un avión cruzar su cielo nublado. Media hora más tarde, el sueño lluvioso de Salvador quedó truncado: el cielo volvía a ser azul y las nubes se habían retirado. "¡Ves! Si esto ya lo decían en el Feisbu (Facebook)", sentenció el agricultor. Lo que vio Salvador fue un fenómeno de avione...